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A PESAR DE LA ENFERMEDAD

En Venezuela, Chávez sigue favorito

Par Gilberto Maringoni  |  6 mai 2012     →    Version imprimable de cet article Imprimer

De cara a las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre en Venezuela, la oposición conservadora quiere librarse de la fama de “golpista” adquirida durante el intento de golpe de Estado del 11 de abril de 2002. Por eso, el pasado 12 de febrero, eligió, como candidato único de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), al gobernador del Estado Miranda, Henrique Capriles Radonski. Éste apuesta por el debilitamiento físico del Presidente Hugo Chávez que sufre de cáncer. Sin embargo, hasta ahora, las encuestas de opinión siguen siendo favorables al actual mandatario.

Las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre en Venezuela se presentan como las más dramáticas desde que Hugo Chávez fue elegido Presidente por vez primera, en diciembre de 1998. La principal tensión tiene por origen la salud del mandatario. No se sabe exactamente el grado de gravedad de su enfermedad. Aunque los sondeos indican, por el momento, una clara ventaja en favor del Presidente, el Gobierno vacila en dar informaciones precisas sobre la localización y la extensión del cáncer revelado en junio de 2011. Esa ausencia de precisiones da pie a un sin número de rumores. Se llegó a decir, hace unos meses, que el Presidente no viviría hasta la fecha de los comicios… Y sus constantes viajes a Cuba para seguir el tratamiento y las radioterapias atizan el fuego de la desinformación.

El candidato de la oposición conservadora, elegido en un proceso de elecciones primarias finalizado el 12 de febrero pasado, es Henrique Capriles Radonski. Tiene 39 años, es abogado, de buena pinta y posee ya una larga lista de éxitos políticos : fue alcalde del municipio Baruta (en el Distrito Metropolitano de Caracas) y es el actual gobernador del Estado Miranda (ubicado en la region Capital de la que forman parte Caracas y el Estado Vargas).

Pesa sobre Capriles Radonski la acusación de haber sido uno de los artífices del golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y de haber participado en el asedio y ataque, en aquellos días, contra la embajada de Cuba en Caracas (1). Los partidarios del gobierno no se privan de recordar ampliamente ese aspecto de su biografía.

A lo largo del último trimestre de 2011 y de los dos primeros meses de 2012, la oposición conservadora –que controla el 40% de los diputados de la Asamblea Nacional– tuvo una gran exposición en los medios de comunicación de masas, tanto públicos como privados, a causa del proceso de las primarias. A pesar de ello, los índices de intención de voto siguieron mostrando una amplia simpatía hacia Hugo Chávez.

Si las elecciones fuesen hoy, los cuatro principales institutos de sondeo indican el siguiente cuadro entre Hugo Chávez y Capriles Radonski respectivamente : Hinterlaces : 52% a 34% ; GIS : 55% a 22,2% ; Ivad : 56,5% a 26,6% ; y Consultores 3011 : 57,5% a 26,6% Una quinta encuesta, realizada por el instituto Consultores 21 no fue publicada. Sus resultados, comentados por Saul Cabrera, presidente de la empresa (2), señalan un equilibrio del 46% para Chávez y del 45% para Radonski.

A pesar de todos los desgastes que ya enfrentó –desde un intento de golpe de Estado a dos caídas serias del Producto Interior Bruto (PIB)– Hugo Chávez mantiene sorprendentes índices de aprobación tras 14 años de gobierno. Los porcentajes de apoyo a su candidatura varían, pero se mantienen casi siempre en más de los dos tercios de la población. Para el Instituto Hinterlaces, el Presidente cuenta con el 66% de aprobación. Según el Grupo de Investigación Social XXI (GIS), la cuota alcanza el 63%. Y el Instituto Venezolano de Análisis de Datos (Ivad) le concede una tasa de apoyo del 78%.

El presidente del Instituto Datanálisis, que nada tiene de oficialista, hasta llega a crear una teoría para explicar la constante popularidad de Chávez. Según él, “lo que generó empatía en la sociedad es una consecuencia del uso que el Presidente hace de su enfermedad” (3). El cáncer de Chávez, además de ser un terrible drama personal tiene, indiscutiblemente, un enorme impacto político en el escenario venezolano. Sin embargo, es difícil medir objetivamente sus consecuencias en materia de popularidad.

En todo caso, lo cierto es que el Presidente Chávez entra en la disputa electoral con holgada ventaja. Después de enfrentar con éxito tres elecciones presidenciales (1998, 2000 y 2006), ocho comicios (elecciones legislativas y votaciones locales para alcaldes y gobernadores) y cuatro referendos, el cuadro electoral le resulta francamente favorable. La única derrota –por la mínima (50,7% / 49,3%)– sucedió en 2007 con ocasión del referendo sobre la reforma de la Constitución para introducir la posibilidad de candidatearse sin límites a la presidencia.

Cuando asumió el cargo de Presidente por primera vez, el 2 de febrero de 1999, Hugo Chávez encontró las instituciones totalmente desacreditadas. Por eso propuso al país una nueva Constitución, aprobada por referendo en diciembre de 1999. La situación política general seguía profundamente marcada por la insurreccción popular del 27 de febrero de 1989 –el “Caracazo”– contra la terapia de choque neoliberal impulsada por el Presidente Carlos Andrés Pérez. Así como por la virtual quiebra del país a principios de los años 1990 ; por la destitución, luego, de Carlos Andrés Pérez –acusado de corrupción– en 1992 ; y por una espiral descendiente en la economía a lo largo de aquella década.

Desde 1999, el gobierno del Presidente Chávez ha conseguido un constante crecimiento del PIB en un periodo largo de tiempo. De 95.000 millones de dólares en 1998, el Producto Interior Bruto saltó a 330.000 millones de dólares (estimados) en 2012. Sin embargo, semejante aumento del PIB en esos 12 años no fue constante. La crisis financiera global del 2008 derrumbó el mercado internacional de materias primas, produciendo caídas en los precios del petróleo y retracciones en la economía local del orden del 3,3% en 2009 y del 1,9% en el 2010. Añadido a eso, cabe también señalar fallas de abastecimiento de productos de primera necesidad y aumento en los índices de violencia en las grandes ciudades. Factores todos ellos que llevaron a acentuadas caídas en la aprobación de la opinion pública al Gobierno.

La oposición vio en este desgaste gubernamental del 2008-2010, una ventana de oportunidad para presentar a un candidato por fin competitivo en las elecciones presidenciales. En todos los enfrentamientos anteriores, su problema principal había consistido en tratar de librarse de la acusación de “golpista”. Esta acusación no era usurpada. Porque el intento de derrocar a Chávez en abril de 2002, se combinó con el apoyo de la embajada de Estados Unidos, del empresariado y de la alta jerarquía de la Iglesia Católica, sectores que siguen enfrentando una impopularidad prolongada.

Aunque a lo largo de estos doce años hubo varios intentos de creación de nuevos partidos y de buscar nuevos liderazgos, el proyecto no prosperó. Esta vez, para las elecciones del 7 de octubre, la oposición apuesta que la imagen del golpe ya se habría esfumado de la memoria popular.

Por parte del Gobierno, el gran problema ha sido la incapacidad de crear un líder alternativo. El Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV), formación dominante, es una coalición impulsada de arriba hacia abajo, a partir de la Presidencia y del Estado, y sin vida orgánica independiente. La predominancia del Presidente en la vida nacional ha acabado por inhibir el surgimiento de figuras capaces de reemplazarlo. Y eso, ahora que el Presidente tiene cáncer, está pasando factura.

No se trata de un problema de Chávez o de su partido político. Se trata de insuficiencias en el propio funcionamiento de la democracia venezolana que son una consecuencia de la crisis institucional que vivió el país en los años 1980-1990. Esa crisis desmoralizó y desorganizó el movimiento político y social del país. Por eso, la reconstrucción de una institucionalidad democrática en Venezuela es la gran tarea que Chávez ha venido impulsando desde 1999. Y aun sigue siendo, para el próximo Presidente de Venezuela, una asignatura pendiente.

(1) http://www.youtube.com/watch?v=B3ofrDOk0Wc&feature=related

(2) http://noticiasvenezuela.org/?p=101043

(3) http://noticiero.venevision.net/politica/2012/marzo/28/20965=datanalisis-atribuye-popularidad-del-presidente-chavez-a-su-enfermedad





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