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La Hipermundialización

Par Christophe Ventura  |  15 de octubre de 2013     →    Versión para imprimir de este documento imprimir

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Según los economistas Arvind Subramanian y Martín Kessler, nuestras sociedades estarían entrando en una era de “hipermundialización” (1) El volumen de mercancías intercambiado a escala planetaria entre 1980 y 2011 se multiplicó por cuatro, el comercio mundial aumentaría anualmente dos veces más rápidamente que la producción. (2). Según la Organización mundial de comercio (OMC) “el valor del dólar en el comercio mundial de mercancías ha aumentado en promedio un 7% anual (…) alcanzando, al final del período, el record de 18 mil millones” Por su parte “los intercambios de servicios comerciales aumentaron aún más rápidamente a una tasa anual promedio de alrededor del 8%, hasta llegar a los 4 mil millones de dólares (3).

De modo que si en 1870 el comercio representaba el 9% del PBI mundial, en1914, el 16%, en 1939 el 5,5% y el 15% en los años 70, actualmente genera el 33% (4).

Aunque afectado por la crisis financiera del 2008 y sus consecuencias sobre la reducción de la demanda, especialmente de los EE.UU., China y Europa – el volumen mundial del comercio aumentó el 2% en 2012 contra el 5,1% en 2011 (se espera un 2,5% para el 2013) – este inédito aumento de la integración comercial mundial constituiría, según ambos investigadores la primera característica de esta “hipermundialización”

La reducción de los impuestos aduaneros (5), del costo de los transportes – especialmente marítimos – y del de las telecomunicaciones, el auge de tecnologías que facilitan la desmaterialización del comercio y de los servicios, la movilidad del capital y de los factores de producción como asimismo la proliferación de los acuerdos bilaterales y multilaterales de libre comercio han hecho posible esta nueva etapa de mundialización económica y financiera.

En este vasto movimiento aparecen nuevas tendencias: la “hipermundialización” no se produce solo cuantitativamente mediante el incremento del comercio internacional integrado, sino también cualitativamente. En este sentido se corresponde con una profunda mutación a escala mundial, aún inconclusa, que impacta en las regiones y en los países, de los sistemas de producción y de intercambio.

Algunas de sus más destacadas manifestaciones, son en la actualidad regularmente comentadas por los medios convocados por los gobiernos con la intención de justificar ante la opinión pública, la necesidad de instrumentar políticas públicas de austeridad (salarial y social) con el objeto de ganar en competitividad en el marco de una encarnizada competencia global. Se trata del ascenso de China, que actualmente ocupa el lugar de primera potencia mundial con un 11% de las exportaciones mundiales (contra el 1% en 1980) de los países del sur (6) de los flujos comerciales sur-sur (7) y del desarrollo de múltiples configuraciones y de integraciones económicas regionales.

Sin embargo, existen otras dinámicas que poco a poco, subterráneamente, van modificando las estructuras de la mundialización. La “hipermundialización” muestra en efecto, un nuevo estadio de su desarrollo. Señala en primer término una nueva fase de la fragmentación geográfica de la producción y de la disociación de las funciones productivas a escala mundial. Los flujos comerciales se inscriben actualmente en “cadenas internacionales de valor” que organizan los procesos de producción según distintas secuencias, (a menudo simultáneamente) realizadas en diferentes lugares del planeta según lógicas de optimización de los territorios. Todo esto en función de su organización fiscal, social, salarial, financiera, tecnológica, educativa, institucional, etc.

De este modo hemos asistido, durante los últimos veinte años, a la puesta en marcha de un esquema estabilizado. La propiedad de las empresas, de las patentes y de las marcas como asimismo la investigación-desarrollo (RED) se concentran en los centros de economía-mundo (especialmente en los países de la Tríade) la concepción, el ensamblaje de la fabricación de productos se realiza en países (Asia, América Latina, Africa, Próximo Oriente) y empresas con las que se subcontratan estas funciones como así también la distribución, venta, servicios post-venta ( en el Magreb o la India, por ejemplo). (8)

De este modo las 80 mil multinacionales registradas en el mundo (9) (que absorben las dos terceras partes del comercio internacional) son la principal mano de obra de esta organización de la producción. Como lo explica la Comisión económica para América latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas “ las empresas multinacionales de los países desarrollados transfieren o subcontratan una parte de sus procesos de producción a los países en desarrollo o en transición, Esta fragmentación geográfica de la producción se realiza por intermedio de varios canales como ser la inversión extranjera directa (10) el comercio de bienes intermedios (que llegan de diferentes países) (11) y la subcontratación de servicios (12)” Y hay que agregar: “En términos simples lo que se busca (en un contexto de reducción de impuestos aduaneros y de costos del transporte, de la información y de las telecomunicaciones que permite una circulación de las mercancías sin obstáculos, demultiplicada, cruzada y de gran velocidad) lo que significa combinar tecnología, innovación y “savoir faire” de los países desarrollados (economías de la casa central) con los costos más reducidos de la mano de obra de los países en vías de desarrollo (economías de producción)” (13)

Para la CEPAL sería igualmente posible “identificar grandes redes de producción mundial” La “fábrica Europa” (con su centro de Alemania), la “fábrica América del Norte” (con su centro en los EE.UU.) y la “fábrica Asia” (con su centro tradicional en Japón y China en período más reciente) Estas tres “fábricas” se caracterizan por el alto nivel comercial interregional, que por su parte, se organiza alrededor de la producción de bienes intermedios” para esos mismos centros.

Según estimaciones del ministerio de comercio exterior francés, la mitad del valor de las mercaderías exportadas al resto del mundo está conformado por componentes importados. En Francia la proporción es del 25%. En los países en desarrollo, se sitúa en el 60% . Iphone y la muñeca Barbie son los símbolos de esta mercadería “Made in the World”

Es en este marco que emergen, a partir de comienzos de los años 2010 y aún más desde 2013, nuevas formas de acuerdos de libre comercio por fuera del marco multilateral de la OMC. Son los llamados acuerdos “mega-regionales” o “mega-bilaterales”: el gran mercado transatlántico (14), la Asociación Transpacífico (15) la Asociación económica integral regional (que incluye diez países de la Asociación de naciones del Sureste de Asia – ASEAN – (16). El acuerdo de libre comercio entre la UE y Japón (en trámite de negociación), el acuerdo de libre comercio entre China, Japón y Corea del Sur (idem).

Su función es al mismo tiempo política, geopolítica y económica. Se trata organizar en el largo plazo, la seguridad de las inversiones y de las actividades – como también la facilitación de sus operaciones - de los actores financieros y económicos mundializados. Todo esto con el objeto de consolidar y desarrollar el valor agregado de la mercancía en el marco de los espacios transnacionales conformados por cadenas globales de producción en las que actúan y se despliegan las multinacionales del centro de la economía mundial que comparten intereses comunes con los actores económicos, comerciales y financieros locales y regionales.

Formulando estos acuerdos, las nuevas generaciones se singularizan de acuerdo con ciertos aspectos. Conforman espacios calcados sobre cadenas de producción y pueden, llegado el caso, sobrepasar las geografías regionales y diseñar nuevas fronteras económicas, financieras y comerciales entre países, bloques de países o regiones: cubren territorios físicos, demográficos, políticos y económicos inmensos: tienen a armonizar no solo los derechos aduaneros, sino también- sobre la base de estándares jurídicos de los países hegemónicos de la Tríada – las barreras llamadas “no tarifarias” (normas sanitarias y fitosanitarias, condiciones de acceso a los mercados públicos, derechos de propiedad intelectual, securitización de las inversiones, políticas de competencia, etc).

Estas nuevas transformaciones del capitalismo fortalecerán las dinámicas de fusiones entre estados que interesan a los mercaderes produciendo la desconexión entre la capacidad de intervención democrática de los pueblos – la única capaz de controlar el poder del capital – y al de este último de someter a nuestras sociedades a su destructiva dominación.

En su Dinámica de Occidente (1939) el sociólogo alemán Norbert Elias señalaba: “Como esto se produce en todo sistema de equilibrio inestable, sometido a la tensión de la competencia en rápido aumento y desprovisto de un monopolio central los estados más poderosos que constituyen los ejes principales del sistema se empujan recíprocamente, en un movimiento de tornillo sin fin, con el propósito de expandir y fortalecer su posición. De este modo se encuentra en marcha el mecanismo de lucha por la hegemonía – intencional o no – hacia la creación de centrales monopólicas que ocupan territorio de un tamaño netamente mayor. Y si bien es cierto solo se trata por el momento de una dominación limitada a algunos continente ya se ve el diseño de un desborde a sus interdependencias sobre otras regiones, la lucha por la hegemonía en un sistema que engloba a toda la tierra habitada “ (17)

La “hipermundialización” ¿constituiría una nueva etapa en la monopolización del mundo por las potencias, económicas, financieras y estatales del “mundo occidental”? Este último concepto ¿significaría la integración de las élites- sean del Norte o del Sur en el seno de una superclase oligárquica mundializada?

Fuere como fuese la “hipermundialización” constituye el nuevo marco de objetivo enfrentamiento entre los movimientos anti-sistémicos del planeta – hoy en día debilitados y localizados – y las fuerzas del capitalismo financierizado.

 

Traducción Susana Merino

 

Notas

[1] Arvind Subramanian y Martin Kessler, « The Hyperglobalization of Trade and Its Future », Peterson Institute for International Economics, juillet 2013 (http://www.iie.com/publications/interstitial.cfm?ResearchID=2443).

[2] Salvo durante estos dos últimos años Rapport sur le commerce mondial 2013. Facteurs déterminant l’avenir du commerce mondial, Organización Mundial de Comercio(OMC), 18 de julio de 2013 (http://www.wto.org/french/res_f/publications_f/wtr13_f.htm).

[3] Ibid.

[4] Ibid.

[5] Sobre este tema leer: Christophe Ventura, « Que sont les douaniers devenus… », Le Monde diplomatique, octubre 2013.

[6] Representan el 47% de las exportaciones mundiales, contra el 34% en 1980. Por su parte las economías del centreo del sistema-mundo representan el 53% contra el 66% en 1980.

[7] Estos representan 24% de los flujos globales en 2011, contra el 8% EN 1990. Los flujos Norte-Norte representaban el 36% contra el 56% en 1990.

[8] Sobre este tema leer: Jean-Luc Melenchon “Le nouvel ordre transnacional” En su reflexión el copresidente del partido de Izquierda francés precisa “ un nuevo modelo de empresa (…) se conforma con poseer patentes, marcas, un talonario de cheques y un fichero de clientes. Esta particular forma de desmaterializar la propiedad nos remite de pronto a la importancia del tema de las patentes y de las licencias, de las marcas y los logos que constituyen las nuevas formas del poder de la propiedad capitalista. Son muchas las multinacionales que desarrollan esta estrategia tendiendo a retirarse y hasta a desentenderse totalmente de la producción en beneficio de actividades con menores riesgos de inversión: administración de marcas, comercialización, distribución, actividades financieras” (http://www.jean-luc-melenchon.fr/2013/07/24/du-chaud-et-du-froid-des-hauts-et-du-bas/).

[9] Arvind Subramanian y Martin Kessler, « The Hyperglobalization of Trade and Its Future », Peterson Institute for International Economics, julio 2013.

[10] El stock de las IDE en el mundo pasó del 10% del PBI en los años 90 a un 30% en el 2011

[11] Según la OMC, “ el 30% de los intercambios consisten en la reexportación de bienes intermedios (…) Desde mediados de los años 90 ese porcentaje creció un 10%

[12] Según la OMC en términos de valor agregado: “la contribución de los servicios al comercio total (…) ha sido casi dos veces mayor que la parte correspondiente, medida en términos brutos, pasando del 23% al 45% en el 2008. Los servicios contribuían en gran parte al comercio de mercaderías, ya sea por su aporte como facilitador de las transacciones internacionales o por el sesgo de su incorporación al costo total de la producción de la mercadería”

[13] Panorama de la insercion internacional de America latina y el Caribe, Cepal, 2013.

[14] Leer Bernard Cassen, « L’alibi de l’emploi pour un grand marché (transatlantique) de dupes », Mémoire des luttes (http://www.medelu.org/L-alibi-de-l-emploi-pour-un-grand).

[15] Leer Christophe Ventura, « Washington se relance dans le nouveau jeu latino-américain », Mémoire des luttes (http://www.medelu.org/Washington-se-relance-dans-le) et « Le Partenariat transpacifique, nouvel outil de l’hégémonie de Washington », Mémoire des luttes (http://www.medelu.org/Le-Partenariat-transpacifique).

[16] Australia, Birmania, Brunei, Camboya, China, Corea del Sur, India, Indonesia, Japón, Laos, Malasia, Nueva Zelanda, Filipinas, Singapur. Tailandia y Vietnam. Las negociaciones iniciadas a principios de 1913, deberían concluir según sus impulsores en 2016.

[17] Norbert Elias, La Dynamique de l’Occident, Calmann-Lévy, collection Agora, Paris, 1977 (traduction du tome 2 de Uber den Progress der Zivilisation, 1939).





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