« Pour nos combats de demain, pour un monde plus libre, plus juste, plus égalitaire, plus fraternel et solidaire, nous devons maintenir vivante la mémoire de nos luttes »

Gunter Holzmann

Feedback
Accueil du site  ›  La sélection du Monde diplomatique en español  ›  Juin 2009  ›  Revolución bolivariana y legalidad democrática

Revolución bolivariana y legalidad democrática

Par Raúl Morodo  |  8 juin 2009     →    Version imprimable de cet article Imprimer

El Presidente Hugo Chávez, con su liderazgo carismático, pero también constitucional, ha cumplido diez años en el poder y su mandato puede alargarse. En efecto, después del último referéndum, en el que se planteó y se aprobó una enmienda a la Constitución, tanto el Presidente de la República, como los demás cargos electivos, tienen la posibilidad de presentarse a otros periodos.

Desde luego, esta posibilidad, que no automatismo, de reelección continuada, en la doctrina jurídica es tema polémico, con detractores y partidarios, en base a consideraciones históricas o sociológicas. Pero, en todo caso, hay que señalar que dentro del “presidencialismo reforzado” –que hay que diferenciarlo de las legalidades autoritarias o totalitarias– esta ampliación de mandato se perfila como tendencia ascendente. Y, a esto se une, sobre todo, la revalorización y actualización jurídica y social del tradicional concepto de “cambio”, cambio político participativo y cambio con inclusión social. Y podría decirse más : en otros países, con presupuestos ideológicos no afines, en donde la idea de seguridad predomina a la de cambio, se manifiesta parecida orientación.

En el concreto caso venezolano, este presidencialismo reforzado, enmarcado dentro de la legalidad fundamental, y que la Constitución hace compatible con el reconocimiento y desarrollo de los derechos individuales y sociales, introdujo, en su día, una figura jurídica garantista, de ámbito temporal. Cláusula que no se contempla en otros ordenamientos, tanto presidencialistas como parlamentarios, es decir, establecer la revocación de mandato a mitad del mismo y con aplicación no sólo a la Presidencia de la República. De esta manera, incluyendo estas normas de democracia directa (referéndum, revocación), da como resultado una compensación y control jurídicos importantes. Los constituyentes venezolanos, al margen de que hubieran previsto o no esta orientación de alargamiento, acertaron.

La llamada “revolución bolivariana”, que lidera el Presidente Chávez, asentada en un proceso complejo y polémico de cambio, tiene un punto de partida legal que es incuestionable en una Constitución elaborada y aprobada democráticamente, con una amplia mayoría. Constitución que se estableció con carácter de refundación para objetivar una nueva sociedad política más participativa. Desde este proceso constituyente, y desde su resultado, se llevaría a cabo la transformación del clásico Estado de Derecho : como en las legalidades europeas, que también hicieron lo propio a partir del constitucionalismo de posguerra, el Estado se configura con más amplitud de contenido : el Estado liberal de Derecho se convierte en un Estado democrático y social de Derecho, que, en el caso venezolano, amplía a “Estado de Justicia” (art. 2 de su texto constitucional).

En este marco general normativo, con reconocimiento del pluralismo y de las libertades públicas, es en donde tienen que actuar las distintas opciones políticas, siempre dentro de la vía pacífica y legal-electoral. Una de estas opciones, hoy mayoritaria, pero no exclusiva, ya que el pluralismo tiene reconocimiento y operatividad (consultas electorales), es lo que se denomina “socialismo del siglo XXI” o “socialismo bolivariano”. Sin duda, este socialismo in fieri, de nueva planta, no responde a los esquemas más generalizados europeos, al menos en su resultado actual, pero no se puede ocultar que, en etapas anteriores, el socialismo europeo, diverso y múltiple, respondió también a criterios sincréticos. Sin entrar aquí en consideraciones ideológicas más extensas, simplificadamente, la razón es obvia : la realidad social europea y la realidad social iberoamericana son distintas y en diferentes procesos de desarrollo.

La cuestión de los cambios, en el fondo, remite a un problema clásico : el de legitimidad y su repercusión en la propia legalidad. Así, se acepta que el Derecho debe ser la respuesta técnica a los cambios sociales y éstos se alimentan de los valores que informan la legitimidad. Derecho y realidad deben ir unidos, así como legitimidad y legalidad. En Venezuela, como en otros países de la región, esta idea de cambio con sus contenidos de progreso, viene exigida mayoritariamente (que es cuando adquieren legitimidad). Se exprese con mayor o menor radicalidad, se denomine cambio o revolución, no oscurece la finalidad objetiva : la democratización de la sociedad por vías legales pacíficas y gradualistas.

Todos los cambios, reformistas o revolucionarios, han provocado –y siguen provocando– siempre discrepancias doctrinales y también el propio Derecho Público Europeo, desde los siglos XVI y XVII, que tuvo muchos avatares, pero precisamente se ha creado y desarrollado a partir de las exigencias de estos cambios sociales y políticos. En este orden de cosas, las legalidades democráticas lo son en la medida en que dan respuesta objetiva a estos valores que, en una determinada situación, la soberanía popular y la realidad social demandan.

En definitiva, en las sociedades latinoamericanas actuales, los valores que informan la legitimidad son no sólo los tradicionales democráticos (libertad e igualdad), sino también los valores que expresan paz e inclusión social, independencia e integración. Una sociedad democrática avanzada, una legalidad legítima, debe hacer plenamente compatibles todos estos valores.





APPEL AUX DONS
Vous pouvez aider au développement du site de Mémoire des luttes par une contribution, ponctuelle ou régulière, d'un montant à votre convenance.

En savoir plus

Trois formules sont à votre disposition :

- Un don en ligne sécurisé via PayPal ou CB

- Un don par chèque adressé à Mémoire des luttes
(Soutien à Mémoire des luttes)
3, avenue Stephen Pichon
75013 Paris

- Un don par virement bancaire au compte de l'association (Code banque : 10107 - Code guichet : 00223 - Numéro de compte : 00518035437 - Clé : 52)

Mémoire des luttes s'engage à informer régulièrement les visiteurs du site sur les montants reçus, ainsi qu'à leur fournir une information transparente sur l'utilisation de ces fonds.

L'équipe de rédaction du site.

  →  Pour en savoir encore plus



ARTICLES





Les chroniqueurs



Les invités de MDL



BRICS



Surveillance de masse



Rencontre mondiale des mouvements populaires



Hugo Chávez


Suivez-nous  →    Flux RSS

   Facebook       Twitter
Administration  →
|
À PROPOS
Site réalisé avec SPIP
Conception :